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5 VERDADES QUE DEBES CONOCER SOBRE EL COVID-19

 

Existe mucha información circulando alrededor del COVID-19, pero no toda es verdad. Es importante estar bien informados para así poder protegernos y proteger a nuestras comunidades.


¿Qué es el COVID-19?

La OMS define al COVID-19 como una enfermedad infecciosa causada por la más reciente cepa de coronavirus, una familia de virus que puede derivar en infecciones respiratorias. Otros miembros de esta familia provocaron brotes de epidemias como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS), en 2002; y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), en 2012.

El primer caso del COVID-19 fue detectado en Wuhan, China, en diciembre de 2019. Aunque el análisis del árbol genético del virus vincula su origen a los murciélagos, aún no está claro si algún otro animal participó en esta cadena antes de entrar en contacto con los seres humanos, según explica la CDC. El SARS y MERS, por ejemplo, tuvieron sus orígenes en civetas (animal parecido al mapache) y en camellos, respectivamente.

Por eso, aquí te mostramos 5 verdades acerca del COVID-19:


  • El COVID-19 se contagia con estornudos, besos y abrazos
  • La enfermedad se puede contagiar de persona a persona, mediante la dispersión de partículas contaminantes al toser o estornudar.

    El COVID-19 se transmite igual que una infección respiratoria: cuando el individuo enfermo tose o estornuda y está en contacto cercano con otros. Por ello la insistencia de los expertos en que, al toser, la persona debe taparse boca y nariz con el ángulo interno del codo, y mantener buenos hábitos de limpieza y lavado de manos.

    Estos virus pueden vivir por momentos en las superficies. Una persona puede infectarse si, luego de tocar una manija o una varilla contaminada, se lleva las manos a la boca, a la nariz o los ojos.


  • Se puede evitar el contagio
  • Este virus se transmite por vía aérea y por el contacto estrecho con las secreciones infectadas. Se debe evitar, dentro de lo posible, el contacto con personas que tengan síntomas. El período de incubación de la enfermedad, como cualquier virus, oscila entre 2 y 14 días máximo.

    En distintos países que viven fases más avanzadas de la pandemia del COVID-19 han existido problemas para brindarle a los equipos de salud los elementos de protección personal. El 3 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud advirtió que el aumento en la demanda, el acaparamiento y el uso indebido de esos productos como consecuencia del pánico en la población general han causado una grave y creciente interrupción del suministro mundial de equipos de protección personal (EPP). Faltan guantes, mascarillas médicas, respiradores, gafas de seguridad, pantallas faciales, batas y delantales, lo que hace que profesionales médicos, de enfermería y otros trabajadores de primera línea estén peligrosamente mal equipados para atender a los pacientes de COVID-19, se vean expuestos a enfermar, propagando el virus y además generando mayor colapso del sistema sanitario.

    Las medidas de protección para evitar el contagio del COVID-19 son:

    • Lavado de manos frecuente
    • Taparse boca y nariz con el ángulo interno del codo al toser o estornudar para evitar la dispersión de partículas contaminantes
    • Usar cubrebocas

  • La enfermedad se está expandiendo y la cadena de transmisión del COVID-19 todavía se puede interrumpir
  • La expansión del coronavirus por el mundo no remite y la OMS la declaró pandemia el 11 de marzo de 2020. Actualmente, esta enfermedad alcanza más de 116 millones de casos.

    El virus entró fuerte en Italia y fue el primero en tomar medidas de precaución. Al principio en la región de Lombardía, la más damnificada, y después en la totalidad del país. En la actualidad, EEUU es el país con mayor número de contagios y fallecidos. México es el tercer país con más muertes en el mundo.

    La enfermedad se propaga muy rápidamente comparada con otras pandemias recientes como la gripe A, que, entre 2009 y 2010, alcanzó 35.000 afectados. La epidemia, tras haberse paralizado en China, se ha extendido al resto del mundo, principalmente en Europa y en Estados Unidos.


  • Hay enfermedades que aumentan el riesgo de contagio
  • Los adultos de cualquier edad con ciertas afecciones subyacentes corren mayor riesgo de enfermarse gravemente por el virus que causa el COVID-19. Lo que implica hospitalización, admisión a una UCI, intubación o asistencia respiratoria mecánica, o muerte.

    Los adultos de cualquier edad con las siguientes afecciones tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente por el virus que causa el COVID-19:

    • Cáncer
    • Enfermedad renal crónica
    • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
    • Afecciones cardiacas, tales como insuficiencia cardiaca, enfermedad de la arteria coronaria o miocardiopatías
    • Personas inmunodeprimidas (sistema inmunitario debilitado) por trasplante de órganos sólidos
    • Obesidad 
    • Embarazo
    • Fumadores
    • Diabetes mellitus
    • Hipertensión o presión arterial alta
    • Asma

  • Los antibióticos no curan el COVID-19
  • Los antibióticos son probablemente los fármacos que más han transformado la medicina moderna. Gracias a ellos, enfermedades que en el pasado eran mortales, como la lepra, el cólera, la peste bubónica, la neumonía o la tuberculosis, hoy en día tienen cura.

    Sin embargo, los antibióticos son eficaces contra las bacterias, pero no contra los virus. Por lo que no deben utilizarse antibióticos ni para prevenir, ni para tratar la infección. Sin embargo, si alguien es infectado por este virus y se le hospitaliza, es posible que le administren antibióticos para que no contraiga infecciones bacterianas. Por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus.

    Aunque los antibióticos no tratan virus como el SARS-CoV-2, los pacientes con COVID-19, y en general con cualquier tipo de virus de la gripe general, se vuelven muy susceptibles a contraer una infección bacteriana secundaria, que solo se puede tratar con antibióticos.

    El uso tan elevado de antibióticos al que nos hemos visto obligados en los últimos meses por la pandemia por COVID-19 podría recrudecer, más aún, el problema de la resistencia a los antibióticos que ya sufrimos.


    Conclusiones

    Recuerda que, para evitar tanto nuestro contagio, como el de nuestros seres queridos, es muy importante llevar a cabo las medidas recomendadas por las autoridades como el uso de cubrebocas, caretas, lavado de manos y limpieza profunda de superficies. 

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